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Biopsia

Una biopsia es una prueba que permite obtener una muestra de un tejido para estudiarlo a través del microscopio e identificar cualquier tipo de alteración. Existen diferentes tipos de biopsia dependiendo del método que se utilice para extraer el tejido.
  • Biopsia con punción por aspiración con aguja fina (PAAF). Este tipo de biopsia se obtiene mediante punción con una aguja de pequeño calibre conectada a una jeringa y aspiración enérgica. Generalmente, se obtienen células aisladas del tejido que se quiere estudiar; estas células se extienden sobre una laminilla de cristal y se tiñen con distintas substancias para su observación a través del microscopio. Este método se utiliza cuando la zona a biopsiar se puede localizar mediante palpación, aunque también se utiliza para zonas más profundas guiando la posición de la aguja mediante una ecografía o un escáner. Puede usarse anestesia local para esta prueba.
  • Biopsia por punción con aguja gruesa (BAG). Es muy similar a la prueba anterior, pero en este caso, siempre se utiliza anestesia local porque la aguja es de mayor calibre para extraer pequeños cilindros de tejido. Para guiar la aguja se suele usar una ecografía de la zona o una mamografía (rayos X).
  • Biopsia esterotáxica por punción con aguja gruesa. Se usa cuando el tumor no es palpable ni se puede observar en una ecografía, por lo que se usa una mamografía. Se suele usar para estudiar las microcalcificaciones (pequeños depósitos de calcio) que pueden hacer sospechar en la presencia de un cáncer de mama.

Referencias:

Ganglios linfáticos

El sistema linfático es una estructura anatómica considerada parte del sistema circulatorio que transporta la linfa, de ahí su nombre.

La linfa es un líquido claro, que contiene glóbulos blancos, es pobre en proteínas y rica en grasas (o lípidos), y se origina a partir del líquido intersticial (líquido que sale de los capilares sanguíneos hasta el espacio entre las células en los diferentes tejidos y órganos).

El sistema linfático está compuesto por una extensa red de vasos y ganglios linfáticos distribuidos por todo el cuerpo. Entre las funciones del sistema linfático podemos destacar que, contribuye al funcionamiento del sistema inmunitario, a la absorción de parte de los nutrientes del aparato digestivo y al mantenimiento de la composición del líquido intersticial, que es importante para el correcto funcionamiento de las células de nuestro organismo.

Los vasos linfáticos forman una red de conductos que se originan en el espacio situado entre las células (espacio intersticial) en los diferentes tejidos del organismo y de forma progresiva desembocan en conductos de mayor tamaño, hasta conectarse con el sistema circulatorio venoso. Los vasos linfáticos están interconectados mediante los ganglios linfáticos.

Los ganglios o nódulos linfáticos son pequeñas agrupaciones de forma variable (redondeada, alargada o con forma de riñón) que están interconectadas mediante los vasos linfáticos. Su tamaño oscila entre 0,5 y 1 cm y puede aumentar debido a procesos infecciosos, inflamatorios o tumorales. Los ganglios linfáticos actúan como filtros de la linfa debido a su estructura interna de tejido conectivo en forma de red, y que contiene linfocitos (un tipo de glóbulos blancos), por lo que también forma parte del sistema inmunitario, ayudando a nuestro organismo a combatir agentes patógenos infecciosos y de otro origen.

Una vez comprendida la importancia del sistema linfático, vamos a centrarnos en la parte del organismo que nos ocupa, la mama. Según lo que hemos comentado, los vasos linfáticos transportan la linfa que se produce en la mama fuera de ésta. El sistema linfático tiene gran importancia en el cáncer de mama puesto que supone una de las principales vías por la que las células tumorales se pueden diseminar fuera de la mama. Cuando las células malignas se han diseminado fuera de la mama alcanzando los ganglios linfáticos que están situados en zonas próximas a la mama, como los ganglios axilares, existe un mayor riesgo de que las células malignas hayan podido alcanzar la circulación sanguínea y hayan alcanzado otras partes del cuerpo (metástasis); esta probabilidad es mayor cuanto mayor sea el número de ganglios linfáticos con metástasis. No obstante, no todas las mujeres con metástasis en ganglios linfáticos próximos a la mama presentan metástasis en otras zonas del cuerpo.

Referencias:

Biopsia del ganglio centinela

La introducción de la técnica del ganglio centinela ha supuesto una gran revolución en el campo de la cirugía mamaria; consiste en determinar cuál es el ganglio que recoge el drenaje linfático de la zona de la mama donde está localizado el tumor y analizarlo de forma preoperatoria.

La experiencia ha demostrado que si este ganglio resulta negativo, no es necesaria la linfadenectomía (o disección ganglionar). Lamentablemente esta técnica no se puede aplicar a todas las pacientes y es necesario seleccionarlas. El ganglio centinela es el primer ganglio de una cadena con varios ganglios linfáticos que recibe la circulación linfática de la zona donde está localizado el tumor de la mama, y por lo tanto, es la “primera línea de defensa”; es decir, es la primera estación ganglionar a la que llegan las células tumorales al diseminarse fuera de la mama a través del líquido linfático.

Para identificar el ganglio centinela, se inyecta una sustancia que simule el recorrido que seguiría una célula tumoral que se hubiera separado del tumor en la mama. Se han estudiado distintas sustancias pero las utilizadas con más frecuencia son los trazadores, que son sustancias radiactivas (radiotrazador), o un colorante azul, que se inyectan dentro o alrededor del tumor en la mama. Normalmente se realizan varias punciones teniendo en cuenta las diferentes direcciones por las que la célula maligna pueda desplazarse. El radiotrazador o el colorante azul se desplazan a través de los conductos linfáticos hasta la primera estación ganglionar, que es el ganglio centinela. Una vez que el ganglio centinela se identifica, se extirpa y se analiza a través del microscopio por el patólogo para determinar si hay células malignas o no. Si el estudio del ganglio centinela no detecta células malignas, no hay que realizar un vaciamiento ganglionar axilar.

La identificación del ganglio centinela y su biopsia tiene más de una ventaja en comparación con la disección o vaciamiento ganglionar axilar. Una de las de mayor importancia para las pacientes es el hecho de que el riesgo de complicaciones a largo plazo es muy bajo como la limitación de la movilidad del brazo o la aparición de linfedema (acumulación de líquido intersticial por la interrupción de los vasos linfáticos en la axila), siendo el proceso de recuperación mucho más rápido.

Referencias: