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Cirugía mamaria

Cuando los hoy expertos oncólogos, cirujanos o ginecólogos iniciaban sus estudios en las Facultades de Medicina, la solución de un carcinoma de mama pasaba siempre por el quirófano, en donde se efectuaba una mastectomía radical clásica, que consistía en la extirpación de toda la mama, de los dos músculos pectorales (mayor y menor) y en la limpieza de todos los ganglios de la axila.

Este tipo de mastectomía es también conocida como cirugía o mastectomía de Halsted, en honor al cirujano estadounidense creador de este tipo de cirugía en el siglo XIX. Esta cirugía tenía unos efectos colaterales muy importantes, ya que gran parte de las pacientes sufrían una posterior impotencia funcional del brazo del lado operado, además de un considerable aumento del grosor del mismo (linfedema). En la mastectomía radical modificada, se conservan los músculos pectorales o como máximo se extirpa sólo el pectoral menor. Actualmente es el tipo de mastectomía radical que se realiza con mayor frecuencia, ya que es menos agresiva que la mastectomía radical clásica, y por lo tanto, tiene menos secuelas funcionales.

Entre otros tipos de mastectomía podemos mencionar también la mastectomía simple, que supone la extirpación completa de la mama, incluyendo la areola y el pezón, y la mastectomía parcial, que consiste en la extirpación de una parte de la mama. La cuadrantectomía es un tipo de mastectomía parcial en la que se extirpa una cuarta parte o cuadrante de la mama.

Afortunadamente, a día de hoy la medicina ha avanzado considerablemente y, en la actualidad, el tratamiento de un cáncer de mama es mucho más complejo pero también más conservador. El primer paso importante tuvo lugar en la década de los años setenta, cuando se introdujo la cirugía conservadora, que consistía en la extirpación del tumor rodeado de un margen de seguridad formado por tejido sano y la linfadenectomía axilar. La tumorectomía o extirpación del tumor es la cirugía que desean casi todas las mujeres afectadas por un cáncer de mama, pero no siempre es posible. La mastectomía continúa siendo una intervención plenamente adecuada en un porcentaje de pacientes diagnosticados de un cáncer de mama, siendo por ejemplo el tratamiento quirúrgico preferible en los hombres.

Referencias:

  • Revista Geisalus núm. 13 Enero de 2009. Ciencia y Cáncer de Mama: La cirugía del cáncer de mama. Lo que va de ayer a hoy

Mastectomía de reducción de riesgo

La mastectomía de reducción de riesgo es un procedimiento quirúrgico para la extirpación de una o ambas mamas que no contienen cáncer con el fin de prevenir o reducir el riesgo de sufrir cáncer de mama en mujeres con alto riesgo de padecerlo.
Este tipo de intervención consiste en la extirpación de una o de las dos mamas con la intención de reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de mama, normalmente en mujeres que tienen antecedentes de esta enfermedad en familiares de primer grado. La mastectomía de reducción de riesgo puede ser total, en cuyo caso se extirpa toda la mama incluyendo la areola y el pezón, o bien una mastectomía subcutánea, en la que se extrae el tejido mamario y se deja la piel de la mama; en este caso se pueden conservar la areola y el pezón o quitarlos también. En ninguno de los casos la cirugía es resolutiva al cien por cien, ya que pueden quedar restos de tejido mamario y por lo tanto, existe la posibilidad de que se desarrolle un cáncer de mama. El tipo de mastectomía preventiva y la reconstrucción mamaria inmediata se debe discutir con las pacientes, valorando los posibles beneficios y riesgos asociados a los distintos tipos de cirugía.

Además de la mastectomía preventiva, la extirpación profiláctica de los ovarios y las trompas de Falopio produce también una reducción del riesgo de cáncer de mama en mujeres premenopáusicas portadoras de mutaciones en los genes BRCA y una reducción del riesgo de cáncer de ovario. Este tipo de cirugía se suele recomendar en mujeres mayores de 35 años que ya han cubierto sus necesidades de descendencia.

Referencias:

  • Revista Geisalus núm. 25 Julio 2015. Investigación y cáncer de mama. Cirugía profiláctica en el cáncer de mama.
  • Instituto Nacional del Cáncer. http://www.cancer.gov/
  • Diccionario oncológico de la Sociedad Española de Oncología Médica.

El caso Jolie

Cuando en 2013 la actriz Angelina Jolie elaboró un comunicado en el que informaba a la opinión pública que se había practicado una mastectomía preventiva de ambas mamas, los beneficios de esta práctica médica se pusieron en tela de juicio. La madre de Angelina Jolie había fallecido a causa de un cáncer de ovario y cuando a su famosa hija se le realizaron estudios genéticos, se descubrió que era portadora de mutaciones (alteraciones) en el gen BRCA1. Las mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2 son un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama (tanto en mujeres como en hombres) y/o de ovario. Ante el riesgo aumentado de padecer la temida enfermedad, Jolie tomó la drástica decisión de someterse a una mastectomía preventiva o profiláctica bilateral, con el objetivo de disminuir la posibilidad de desarrollar un cáncer de mama. Posteriormente se sometió también a una salpingo-ooforectomía bilateral (ambos ovarios) profiláctica, para disminuir la posibilidad de desarrollar un cáncer de ovario y de mama.

La decisión de someterse a una mastectomía preventiva o profiláctica es muy delicada, y debe tomarse con el asesoramiento de un equipo multidisciplinar de médicos que incluye oncólogos, ginecólogos, genetistas, cirujanos plásticos e incluso psicólogos. Para tomar una decisión informada la mujer debe saber que la mayor parte de las mujeres que desarrollan un cáncer de mama no tienen antecedentes hereditarios de esta patología y que tan sólo un bajo porcentaje de ellas son portadoras del gen hereditario. Además, deben tener en cuenta que un porcentaje de las mujeres portadoras de mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2 finalmente no desarrollan un cáncer. Por ello, es muy importante analizar pausadamente el tratamiento a seguir antes de enfrentarse a una operación no exenta de efectos secundarios, como por ejemplo las secuelas psicológicas.

En la guerra contra el cáncer de mama hereditario la prevención es primordial y existen diversos métodos para llevar a cabo este objetivo, desde las revisiones periódicas a la cirugía en los casos de alto riesgo.

Referencias:

  • Revista Geisalus núm. 25 Julio 2015. Investigación y cáncer de mama. Cirugía profiláctica en el cáncer de mama.
  • Instituto Nacional del Cáncer. http://www.cancer.gov/

Reconstrucción mamaria

Aunque en muchos casos se realiza una cirugía conservadora para tratar el cáncer de mama, en algunos casos, por la localización del tumor dentro de la mama, por su tamaño, por la relación entre el tamaño del tumor y el tamaño de la mama, o a veces por deseos de la propia paciente, se lleva a cabo una mastectomía. Ésta es una intervención que puede suponer un trauma para la mujer, ya que la va a privar de un elemento tan significativo en la estructura femenina como son las mamas. Por ello, siempre que exista la posibilidad de tener que extirpar la mama durante el proceso quirúrgico hay que informar previamente a la paciente y hablarle de la posible cirugía de reconstrucción.

La reconstrucción postmastectomía (RPM) es el conjunto de operaciones que se realizan para conseguir que la mujer recupere sus senos tras la extirpación de una o de las dos mamas. No siempre es posible materializar este objetivo en una sola operación. La RPM puede ser inmediata, comenzando el proceso de la reconstrucción en la primera cirugía, o diferida, una vez que se ha completado el tratamiento adyuvante tras la cirugía, como la quimioterapia o la radioterapia. En la reconstrucción inmediata, el cirujano plástico actúa inmediatamente después de que se haya realizado la mastectomía. El cirujano colocará un expansor para, posteriormente en una segunda operación, colocar la prótesis mamaria.

Referencias:

  • Revista Geisalus núm. 25 Julio 2015. Investigación y cáncer de mama. Cirugía profiláctica en el cáncer de mama.
  • Instituto Nacional del Cáncer. http://www.cancer.gov/

Después de la cirugía

Como en cualquier intervención quirúrgica, el tiempo de recuperación y los efectos secundarios producidos por la misma dependen de cada paciente, pero normalmente hay que contar con una serie de pequeños problemas o secuelas que en la mayor parte de los casos desaparecen tras un periodo de tiempo que puede ser más o menos largo.

  • Postoperatorio inmediato: los primeros días la zona operada estará más sensible e inflamada y aparecerán pequeños hematomas. También es normal tener sensación de “acorchamiento” y de pérdida de sensibilidad, sensación que desaparece con el tiempo, aunque en algunos casos puede mantenerse durante varios meses o incluso años, especialmente cuando la cirugía es más agresiva, como en la mastectomía radical.
  • Desequilibrio postural: si se ha extirpado una de las mamas, se puede producir un poco de desequilibrio en la postura. Esta sensación también desaparece con el tiempo, pero puede ocasionar dolores de cuello y espalda.
  • Movilidad del brazo: si se han extirpado los ganglios axilares, los músculos del brazo pueden estar más rígidos o débiles. Para paliar esta secuela se suelen indicar ejercicios para practicar de forma gradual tras la operación.

Referencias:

  • Revista Geisalus núm. 13 Enero de 2009. Ciencia y cáncer de mama. La cirugía del cáncer de mama. Lo que va de ayer a hoy.
  • Instituto Nacional del Cáncer. http://www.cancer.gov/
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